100 días para decir adiós a la Telenovela clásica

Por: Nelson Guillermo García Gaitán.

100 días para decir adiós a la Telenovela clásica

El Sonajero

¿Qué pasaría si…?, esta es una pregunta que seguramente muchas veces las personas se han hecho, y que por cierto  sirve  para planear, soñar,  evitar y hasta para alegrarse por las hipotéticas respuestas de lo que pudo ser y no fue, sobre todo cuando de situaciones no tan buenas por así decirlo se trata. Esta pregunta también es usada en algunos métodos de creación y es clave cuando de construir historias o de pensar en posibles temas para realizar propuestas de ficción o documental se trata; en mi caso como creador y docente la uso y recomiendo, y además como analista me la planteo con frecuencia, cuando me dejo asombrar simplemente como televidente, con las cada vez más ingeniosas tramas de las diferentes series que me atrapan y me rinden como un espectador más, por supuesto, y tristemente debo decir, que este año ha pasado pero no precisamente en los canales colombianos privados, (otro asunto pasa con la televisión pública); pero si sucede como venía argumentándolo en las series que por las diferentes plataformas de contenidos audiovisuales hoy tenemos a nuestro alcance.

 

‘100 días para enamorarnos’, es un ejemplo de ello; el viernes anterior al navegar por el menú de Netflix y revisar las tendencias de lo más visto en Colombia, llegó al primer lugar, y muy rápido diría yo; y por eso hoy tengo que decir que el modelo de la telenovela clásica como otra de las tendencias Betty La Fea, o el mismo Pedro El Escamoso y demás, desapareció; podría haber titulado esta columna: ‘La muerte de la Telenovela Colombiana’ (lo pensé, pero como eso sucedió hace rato a nadie le interesaría, creo yo), sin embargo bienvenidas las nuevas narrativas melodramáticas, para consumir en maratón tipo seriado diario, o como le dicen una telenovela de comedía dramática, (dato histórico, en Colombia Martha Bossio de Martínez nos ilustró con su adaptación de Pero Sigo Siendo el Rey, la primera del género en 1984), y bueno este dato es para los nuevos televidentes y que no crean que esto es original de este siglo, que es un producto centennials, al contario es la evolución de la herencia del melodrama venezolano, mexicano y colombiano, que hoy se produce en Estados Unidos para el amplio público hispano, y que se emite por canales por suscripción y se estrena en plataformas, la nueva tendencia esa sí muy de esta década.

 

Estos nuevos formatos, que se presentan por verdaderas temporadas, y que se pueden ver hasta que el cuerpo aguante (ya lo dije en maratón), como es el caso de ‘100 días para enamorarse’, llevan el melodrama al contexto global del siglo XXI, ya no es ver al típico hispano en Estados Unidos como el ‘llevado’ en términos coloquiales, sino como un ciudadano del mundo, con los dilemas propios de este siglo, y tomar decisiones que les permitan avanzar como sociedad, como familia y como individuos; a el papel de la mujer ya no es el de la simple doncella esperando a ser redimida por el galán de turno, ella es la mujer independiente, decidida, pero eso sí muy segura de su papel en el mundo de hoy; como son las mujeres realmente, y la familia, pues como cualquier familia de hoy, con problemas, disfuncional dirán los expertos; yo simplemente digo familias reales con problemas reales del siglo XXI: discriminación, identidad, amor, desamor, dolor, pérdidas, en  síntesis vidas reales.

 

Televidentes de este siglo asistimos al final de la telenovela clásica modelo siglo XX, bienvenido el melodrama al estilo de hoy, el reto está allí para ser visto, usted tiene  100 días para enamorarse o responderse ¿qué pasaría si?…

 

 

 

2020-11-14

Lo más reciente