“¡Dios mío, qué asco de programa, discúlpame es la costumbre!”: Mafalda

Por: Nelson Guillermo García Gaitán.

“¡Dios mío, qué asco de programa, discúlpame es la costumbre!”: Mafalda

El Sonajero

Así, en tres magistrales cuadros  que se cierran con ese diálogo que elevé como titular de mi columna de hoy en voz de Mafalda, comienza mi homenaje al magistral, Joaquín Salvador Lavado Tejón, más conocido como Quino,  que esta semana nos dejó, pero que por siempre estará presente a través de su inmortal Mafalda (interpretada por mí, como escucharán en este podcast, que no es un doblaje soy yo)y sí Dios mío,  qué pesar yo que tengo casi la misma edad de Mafalda  (ella nace en los 60, por eso es que seremos niños por siempre),  pues se dio a conocer un 29 de septiembre de 1964, y este pasado 30 de septiembre, Quino murió, que coincidencia; pero estos  56 años  hemos podido disfrutar (no hagan cuentas los míos son menos y si le suman desde que conozco a Mafalda, sería desde el Colegio, pues redondeemos en unas cuatro décadas ), puedo decir que ella es  una niña prodigio, con esa perspicacia, con esa agudeza, y visión crítica que tanto necesitamos aún; bueno y que aparte de detestar la sopa, tampoco es que gustara mucho de la televisión (en eso nos diferenciamos); pero coincido por lo menos en las historietas que quiero destacar porque, si a uno le guste algo, debe ser capaz de criticarlo.

 

Y algo que me sorprende es cómo siendo una visión de los años sesenta en  el siglo XX, Quino, a través de Mafalda  con sus pensamientos y acciones sea tan actual; por ejemplo en una historieta ella está hablando con su papá y le pregunta: “¿cuándo voz eras chico, que programa de televisión te gustaba más?, él le responde que no había televisión, y ella magistralmente sale con su respuesta inmediata:  y entonces para qué eras chico, ¡qué tonto!”…, acá veo que le gusta la televisión algo muy natural por así decirlo en los niños; pero en otra historieta Mafalda está hablando  con Felipe,  y éste le dice: “has leído esto, acá dice (refiriéndose al periódico que lee) que la TV es un vehículo de cultura, ella incrédula lo escucha mientras observa un programa de acción (suenan balazos que aparecen en las famosas onomatopeyas de todas las historietas), y Mafalda desconsolada responde: “Yo de la cultura me bajaba y seguía a píe”, cuánta razón tienes Quino; la televisión y la cultura a veces se pelean (y muy seguido diría yo), si es un vehículo de cultura, mejor apague y vámonos, como decimos por acá.

 

O coincido también en esa reflexión maravillosa en un solo cuadro allí aparece por supuesto Mafalda mirando la televisión mientras su padre la observa pensativo  y  ella como siempre de la nada exclama, diría yo grita: “…alguna vez quería darme el gusto de pensar mentiras, mientras estoy sentada mirándolas”, ¡ah!, mi querida Mafalda me pregunto, será que estabas viendo un noticiero colombiano, o una propaganda política, o una alocución presidencial, mejor dicho insisto,  Quino tanta reflexión en el cuerpo de una niña y no me alcanzan las palabras para seguir narrándoles más historietas alusivas  a la televisión (son muchas), los invito a leerlas más bien.

 

Pero para cerrar esta columna en mi homenaje a través de su hija Mafalda a mi respetado y admirado Quino, encontré esta joya de historieta que ahora les transcribiré o narraré (si me lee o escucha) como reflexión final, son cuatro cuadros en el primero está Mafalda ante el televisor de su sala y piensa: “¿habrá algo bueno en algún canal?, en el cuadro dos ella se acerca al botón para cambiar el canal (recuerden eran los 60 y 70´s aún no habían controles remotos y mucho menos internet, pero algunos no estarán preparados para esta conversación)… cuadro tres se escucha o lee el paso continuo de los canales… y magistralmente el cuadro final (el cuatro si está perdido) y veo esa cara de Mafalda de tristeza mientras piensa. “¡Nada!... ¡en todos hay televisión!”; gracias Quino por tanto…

 

 

2020-10-04

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