[Podcast] In memoriam: Para Julio Cesar en julio

Por: Nelson Guillermo García Gaitán.

Hoy escribo con el alma, cada palabra que pueda sintetizar una historia de vida, una emoción, un sentimiento, un recuerdo, un proyecto, una experiencia, un sueño, una vida, sale desde el fondo de mí ser; porque hoy el protagonista de esta columna es mi amigo del alma Julio César Ospina Cordero, quien el pasado 7 de julio emprendió el mejor de los viajes, salió de este plano terrenal a un vuelo Eterno, preparó su maleta, y como lo conozco sin duda eligió cada prenda con un propósito, y es curioso pensar que pocos parten de este mundo con la oportunidad de empacar esa maleta, él lo hizo; ese detalle es el punto inicial de este viaje a la memoria, porque si algo recuerdo de Julio es esa constante búsqueda de destinos por descubrir, su bitácora de experiencias por el mundo está llena de anécdotas, viajes que siempre comenzaron en su natal Córdoba, tierra que con orgullo compartía con sus amigos; recuerdo esos viajes iniciales a su cultura y su familia, que siempre terminaban con unas exquisitas viandas, entre más caseras y tradicionales mejor; gracias a él puedo decir que conozco esa parte maravillosa del país, que muchos desconocen, y su ejemplo de valorar lo propio, de volver al origen fue incluso objeto de sus propias investigaciones, escritos; Julio con ese amor por los viajes terminó siendo un gran conocedor de su tierra, sus secretos, sus encantos, su magia, que como dije compartía con sus amigos, dar de sí era otra de sus grandes características.

 

Dar de sí se convirtió en su mantra, sin quizá darse cuenta, los grandes seres humanos comparten siempre, y dan sin esperar nada a cambio, así era Julio y por ello llegó a las aulas de clase, para compartir con un estilo propio sus conocimientos con las generaciones de hoy, su legado quedará también en ellos, como lo hicieron saber al enterarse de su partida, en las tan usadas redes sociales; porqué como todo buen comunicador Julio comunicaba su mensaje y creo que todos recordaremos por siempre su sonrisa, como un sello único de su estilo, así fuera en el peor de los momentos, o incluso para regañar o contrariar, nada le quitaba esa sonrisa, era el cierre o la apertura de su discurso, que bien elaborado tenía, porque era un curioso nato, que no se conformaba con leer y devorar temas de su interés, siempre buscando en un afán cotidiano las verdades que se esconden en la magia del conocimiento: historia, filosofía, comunicación, artes, tradiciones, cultura, misterios, vida, esos y más eran sus temas, sus estudios, sus escritos, sus relatos, que atravesaban formas de escritura siempre pendiente de la vanguardia del lenguaje, el texto en su múltiples formatos, hasta llegar a las narrativas actuales, que ha dejado como legado, pronto un texto será publicado y dedicado a su memoria. 

 

Escribir no es fácil, usted Julio siempre me decía: “a usted se le facilita, a mí me cuesta”, creo que esta frase ha estado en mi mente dándome vueltas todos estos días, porque otra de sus características era conocer muy bien a su familia natural y a su familia de amigos, y sabe algo, escribirle un homenaje como se merece el que era mi mejor amigo no es fácil, no me alcanzan las palabras, ni la extensión, Julio no es fácil escribirle a su memoria, pero lo que fue maravilloso fue ser su amigo, fue aprender de usted, vivir, eso hicimos y sin duda hablaría por muchos de sus amigos y conocidos, porque vivíamos plenamente cada momento que compartimos, por eso, este viaje final que emprendió nos deja un vacío, pero que se reconfortará con el recuerdo de los momentos que solo usted sabía hacer únicos; hasta siempre mi querido Julio, en este julio que enluta mi alma.

 

 

2021-07-17

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