[Podcast] La vida en la vía por la Tv

Por: Nelson Guillermo García Gaitán.

[Podcast] La vida en la vía por la Tv

El Sonajero

Los colombianos en general estamos acostumbrados a vivir de pequeños momentos gloriosos, de hazañas épicas y de orgullos efímeros; y es que cada vez que un deportista se llena de gloria (casi siempre por su propio esfuerzo, o el patrocinio de marcas o equipos extranjeros), nos ponemos la camiseta y comenzamos a generalizar: “es que somos unos verracos, ah es que ninguno como nosotros, colombiano tenía que ser; boyacense de pura cepa, cafeteritos, que grandes”; bueno esas y muchas otras expresiones, que por supuesto son motivadas sin duda por un hecho real que vale la pena dignificar; y del cual hemos sido testigos en muchas de esas ocasiones por las excelentes transmisiones en vivo por televisión,  y hasta hacemos fuerza y enviamos nuestra buena energía para que se consolide el triunfo; que nos lo han traído en diferentes ocasiones grandes hombres, que en su pedales han dejado la vida en la vía, ganando precisamente las ‘Tres Grandes’: El Tour de Francia, el Giro de Italia, y la Vuelta a España, dejando también en el ambiente mundial un buen nombre y el imaginario: que Colombia es un país que ama sus ciclistas.

 

Pero también a través de esa televisión, hemos visto la otra cara de la cual por lo menos yo no me siento para nada orgulloso (y estoy seguro que la mayoría de los colombianos tampoco); pero que algunas ‘manzanas podridas’ para usar una frase también del argot popular (que se usa como sinónimo de: no todos, pero que pesar, para lavarse las manos, en fin, entre otros usos) son también los protagonistas: los accidentes que involucran a un vehículo automotor y su conductor, y a un o unos ciclistas, que también dejan la vida en la vía, pero para siempre, y sin gloria. Semanalmente vemos estas transmisiones grabadas en vivo y en directo (generalmente por una cámara de seguridad), y que nos muestran cómo sucedió, y que también hacemos fuerza, (por lo menos yo), por el pesar y la tristeza que me genera el ver a esa persona ahí tendida, y por la impotencia de ver como esa otra persona que conducía el automotor huye, en un acto de frialdad; que pesar, eso no nos llena de orgullo, eso no nos da alegría, eso no nos dignifica como colombianos, y lo más triste es que esos ‘campeones’, que perdieron su vida también tenían historias que contar y motivos por los cuáles ‘cabalgar en sus cabellitos de acero’, solo que no ganaron alguna de las Tres Grandes y por eso su hazaña es tan efímera como la misma emisión del noticiero donde aparecen, en el mejor de los casos, y lo peor es que son cientos.

 

Durante estos meses muchos colombianos han estado disfrutando de esos triunfos de nuestros compatriotas en la vueltas europeas, las transmisiones han servido para refrescar un poco ese sopor repetitivo de la programación matutina de nuestra televisión de pandemia; y por otro lado en las grandes y pequeñas ciudades de nuestro país se ha venido propiciando y generando vías para masificar el uso de la bicicleta como medio de transporte, no solo por la cultura de la nueva movilidad individual con matices ambientales, sino cada vez más por su carácter de salubridad (para huir del transporte masivo y el contagio masivo por ejemplo), o también en muchas otras ocasiones por una cultura deportiva; hoy la bicicleta y su usuario son protagonistas diarios de sus etapas en la ruta de la vida.

 

Me duele ver en televisión que los noticieros nos sigan mostrando como esos ‘cafeteritos’ pierden la vida en la vía, como colombianos que disfrutamos de los triunfos épicos de nuestros deportistas, deberíamos respetar la vida en la vía.

 

 

2020-10-18

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