[Podcast] Ni con el pétalo de una rosa

Por: Nelson Guillermo García Gaitán.

[Podcast] Ni con el pétalo de una rosa

El Sonajero

A la mujer no la debes tocar ni con el pétalo de una rosa; esta no es, ni debe ser una frase de cajón, debería ser una realidad; pero tristemente por lo vimos en los noticieros de televisión en esta semana que pasó el tema sigue siendo recurrente; con hachas, con palos, con armas blancas, con los puños limpios, a punta de  golpes propinados con la fuerza adicional de la ira, es con lo que siguen y siguen golpeando a muchas mujeres; y eso que son pocos los casos que trascienden a la televisión, otros pocos también los que se denuncian en las comisarías de familia, y muchos menos los que llegan hasta los estrados judiciales; y ni hablar de los que finalmente se condenan ejemplarmente; pues basta con mirar las cifras para pensar; que como con muchos otros casos entre los cuáles también están abuso sexual infantil, y otras formas de violencia intrafamiliar, por mencionar algunos, se quedan en el silencio; tan solo con un informe del mes de septiembre la Fiscalía General de la Nación decía que iban más de 60.000 casos denunciados de violencia en este año.

 

Esta cifra es escandalosa, la televisión informativa debería volver este tema de agenda diaria, hasta que los colombianos entiendan que no debe ser lo correcto, que la vida de niñas, niños, mujeres y hombres se respeta;  y recalco que es aún más grave cuando de niños y mujeres se trata; hasta agosto 30, 24.850 casos se habían presentado contra mujeres y menores de edad con el agravante de que además fueron víctimas de violencia sexual. Parece que hemos entendido mal el concepto de la frase de este titular; que ha sido además el eslogan de muchas campañas que buscan de una u otra forma frenar la violencia contra las mujeres, porque con un solo grito inicial comienza una cadena de desgracias, que puede llegar hasta la misma muerte; las cifras frente a este hecho también son claras, entre el 20 de marzo y el 30 de agosto de este año, en esta temporada de pandemia y entre cuarentenas, se han registrado 65 feminicidios, las historias de estas mujeres para que no queden en el olvido, debían ser el tema de una campaña de sensibilización social a través de los grandes medios audiovisuales, y  de las redes sociales, el silencio, la impunidad y el olvidó no pueden seguir siendo la constante.

 

Siempre que pensamos en violencia contra la mujer y contra nuestra infancia, deberíamos recordar que todos los seres humanos tenemos muchas más cosas en común que diferencias; entre ellas una madre, o una figura femenina en nuestras historias, y sin duda todos hemos sido niños; la excusa no puede ser que la figura materna era dura, o que lo hice por celos, o que estaba fuera de mí; no soy jurista, no soy tampoco siquiatra, soy un simple humano que no entiende como nos estamos acabando como especie, o cómo el más fuerte quiere atacar al otro, o cómo aún subyacen creencias de propiedad machista, como si la esposa, compañera, novia, pareja, y sus hijos fueran suyos y de nadie más. Este mes que ya casi termina se estrenó en Netflitx el documental El Padre Homicida, la historia de Chris Watts; en Colombia deberíamos comenzar una serie con todas estas historias de homicidas, como reitero para no olvidar.

 

Esta columna está dedicada a Ángela del Pilar, a las varías Natalia, a Rosa María, a Yuliana, a Fernanda, a Mónica, a Liliana, a Margarita, a Flor, y a todos los nombres anónimos de miles de mujeres, niñas, niños y hasta hombres que han sido víctimas de violencia y que aún la televisión y la memoria no los reconoce; ojalá en serio: nunca más ni con el pétalo de una rosa.

 

 

 

 

2020-10-24

Lo más reciente