La familia esta para cuidarse, apoyarse y ayudarse entre sí, no importa si uno es perro y el otro gato.
Es por eso que este can aprendió a abrir la puerta para que el gato de la familia entre, hala una cuerda y con su nariz empuja la puerta; cuando el gato ha entrado vuelve a tomar la cuerda y hala la puerta para cerrar.
Su dueño es claro cómplice de la maniobra del perro ya que lo felicita cada vez que realiza una acción ayudándole a reforzar la ayuda al gato.
Sistema Informativo INRAI
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